
URUGUAY
Para
el visitante que viene del Norte, Uruguay es como un mar, un inmenso océano
de llanuras y praderas interminables. No hay montañas ni florestas, ningún
obstáculo que impida que el viajero divise, por donde quiera que mire, el
horizonte tocando el cielo. ¿Cómo tanto campo puede caber en tan pequeño país? De repente, como que brotando de la
tierra, se ve la figura plácida y melancólica
del gaucho en su feroz ballet a caballo, que de tiempo en tiempo parece flotar
a la altura de los ombúes.

El
incansable viajero del Sur se encuentra con otro mar, un río-mar, cuyas aguas
frías y azules vienen a empapar las faldas de las ciudades costeras. Y así
surge, imponente en su pequeñez, Montevideo. Los ojos no ven altas puntas de
hormigón proyectándose sobre el río, sino un paisaje llano, atemporal, mágico.
Un lugar donde los modernos coches corren sobres la antiguas líneas de tranvía,
donde la tecnología respetuosamente penetra en los silenciosos y bajos
edificios del centro.
Uruguay es, visto de lejos, de muy lejos, un país chico. Pero, a
medida que el curioso visitante se acerca, es como si una lente fuese
aumentando de grado cada vez más, revelando un país inmenso en su cultura.
La imagen se va acercando y creciendo deslumbrantemente, hasta que sea posible
ver el rostro tranquilo y cordial de los uruguayos.
Xavier Alzueta Bartaburu - HISPANIA Editora.
El habla de los uruguayos
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Colonia del Sacramento
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Miscelánea
ARGENTINA
Aunque a menudo definido como país joven, realmente no es tan nuevo. En cada rincón de su extenso y variado territorio, se guardan celosamente reliquias de sus
ancestros y de los llegados del "viejo mundo", quienes hace ya más de cuatrocientos
años dejaron testimonios únicos, ricos y diferentes.
A grandes rasgos, así es Argentina: montañas y
mesetas (los Andes, Misiones, Patagonia), sierras y llanuras
(sierras pampeanas, cordobesas, Pampa y Chaco). Diverso y múltiple. Del trópico
al sur se pasa del calor al frío y de mucha humedad a la extrema sequedad y a los hielos
permanentes.Todo se encuentra en su complejo esquema geográfico, lo que hace parecer a
este país casi un continente; no sólo por sus variadas características de
relieve y clima, sino también porque a él confluyeron inmigrantes de todos los
rincones de este planeta, que forjaron juntamente a criollos y aborígenes lo que hoy
podemos llamar una grande y promisoria tierra.
Guillermo
Alvez de Oliveyra - HISPANIA Editora.
MÉXICO
México
es un país mágico que no alcanza a ser comprendido a primera vista por el
foráneo. Pero no es la magia en el sentido fantástico del término. Es quizá
la magia de lo casi irreal. Su historia, al igual que su naturaleza, es rica
en contrastes. Un pasado grandioso se enfrenta a um presente decadente, de la
misma manera que los desiertos chocan con la exuberancia de sus selvas y de
sus mares.
La riqueza
cultural, por la variedad de los grupos humanos que lo conforman, lo sitúa
entre los países menos uniformes del mundo, con un enorme arsenal de
tradiciones particulares. Estos grupos han aportado un sentido a la vida que
no es comparable al del resto de los países occidentales. Su acercamiento a
la naturaleza y el conocimiento de la misma, aunado a un sentido diferente del
tiempo, establecen un universo cognoscitivo que escapa a la visión práctica
del occidental. En México las cosas tienen vida, las plantas hablan y quieren,
y el tiempo, en el sentido occidental del mismo, sencillamente no existe.
Nuria Mendoza de Brosa - HISPANIA Editora.
PARAGUAY
Enclavado en el corazón de Sudamérica, Paraguay es como una isla - en las
palabras de Augusto Roa Bastos - una isla bordeada de tierra, desconocida, impenetrable. A su
aislamiento geográfico se le suma un aislamiento cultural y lingüístico: es
el único país bilingüe de América Latina, en el que guaraní y
español coexisten sin mezclarse
completamente.
El paraguayo se comunica en las dos lenguas según lo necesite; el español es
reservado a la razón, el guaraní, a la emoción. Paraguay vive aún
bajo el signo de una historia trágica, marcada por interminables guerras, una de ellas
en especial que destrozó la tierra, el pueblo y al país. Guerras que sirvieron
para fortalecer más al paraguayo, lo suficiente para reconstruir su país munido
apenas de fe y fuerza, una fuerza ancestral heredada de los antiguos guaraníes.
Xavier Alzueta Bartaburu - HISPANIA Editora.
CHILE
Quiero cantar con mi guitarra
a um país de majestuosa cordillera
a sus ríos, sus valles, sus montañas,
a sus rubios trigales, a sus viñas,
al mar azul que sus arenas baña
a la estrella de paz que lo ilumina.
Quiero cantar, cantar de norte a sur
cantar,
cantar
de monte a mar
quiero cantar con mi guitarra.
A los hombres que forjan su destino
con el alma proyectada hacia el mañana
al pescador, al huaso, al pampino,
al minero que labora en sus entrañas,
al obrero industrial, al ovejero,
a los serenos hombres de la Antártida
allá, en la Antártida.
¿ Dónde fue más azul el firmamento,
y más dorado el fruto de las vides ?
¿ Dónde el mar dibujó más arabescos
sino en el lienzo gris del sur de Chile?
Marina Lara Carrasco
(A un país llamado Chile)
Linares - Chile.
MERCOSUR
La integración es tan antigua como el proprio hombre. Es como si fuera una premisa
básica para el desarrollo de cualquier cultura o civilización. Desde siempre el
conocimiento fluyó libremente por entre diferentes lenguas, credos y razas, muchas veces
modificándolos y creando nuevas culturas y nuevos hombres.
Hablar entonces de una integración cultural del Mercosur no es nada nuevo. Ella
está entre nosostros desde hace mucho tiempo, antes incluso de que se
inventaran las
fronteras. Lo que sí cambia es que ahora se han creado leyes para la integración, leyes
que se enfrentan a aquéllas creadas por las naciones que desintegran a los pueblos. Y no
cabe duda de que algo va a ocurrir con el Mercosur. Quizás todos nos volvamos un poco
más argentinos, uruguayos, brasileños y paraguayos.
O chilenos, bolivianos y quién sabe más. Quizás estaremos reviendo viejos
amigos de muchos siglos y conociéndolos mejor. Y quizás las fronteras existan
nada más que en los libros de Historia y no más en los de
Geografía. Porque, eso
ya todos lo saben, las fronteras son tan desvanecientes como las arenas del
desierto o las
aguas del mar.
Xavier Alzueta
Bartaburu - HISPANIA Editora.
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